sábado, 23 de julio de 2011
COSTA BALLENA IV: UN STAGE DE PRETEMPORADA PERFECTO PARA ARRANCAR
Marcelino, cuyos métodos de trabajo han sorprendido, está encantado con el trabajo de los suyos en las casi dos semanas que el equipo se ha alojado en el hotel Elba
Cuando el Sevilla FC, en una decisión dolorosa pero acertada, decidió cancelar su gira por Costa Rica tuvo que buscar una alternativa para el arranque de la pretemporada y desde el primer momento se pensó en Costa Ballena, urbanización de Rota a la que el equipo iba a ir, en principio, a finales del mes de julio.
El Hotel Elba Costa Ballena es bien conocido en la casa sevillista y eso era ya, per se, una gran ventaja. Y, como era de esperar, todo ha ido a las mil maravillas en las casi dos semanas que la plantilla ha permanecido en las instalaciones del hotel y realizando los entrenamientos en el campo de fútbol de la urbanización, puesto a punto a al efecto.
Ha sido la cuarta vez que el Sevilla FC ha realziado allí la pretemporada y la mejor noticia es que no ha habido noticias, prácticamente. Todo se ha desarrollado según lo convenido: la alimentación, las sesiones de trabajo dobles y el descanso han sido la pauta común en el día día, sin que, más allá del susto que dio Koné tras el partido frente a la Roteña, haya que reseñar algo negativo.
Marcelino García Toral, además, ha estado encantado durante la estancia del equipo en Costa Ballena. Ha podido comprobar de primera mano que el Sevilla es un club a la altura de los mejores y que todo lo que ha necesitado para que él y su equipo técnico hayan podido desarrollar su trabajo lo ha tenido. Además, se ha encontrado con un grupo animoso, con una actitud muy positiva, que ha mostrado una gran predisposición al trabajo. Y así es todo más fácil.
Desde el punto de vista externo, a los medios de comunicación y aficionados en general lo que ha asombrado es el método de Marcelino y su equipo. Acostumbrados, los últimos once años, a tres sesiones de entrenamiento al día, dobles desayunos, sesiones en la playa y carreras en el campo de golf, ver a Marcelino hacer trabajar a los suyos con el balón desde el primer día ha resultado sorprendente. Resulta evidente que nos encontramos con un cuerpo técnico joven y que trae su propio estilo. Como suele decirse, cada maestrillo tiene su librillo y Marcelino tiene uno en el que el trabajo táctico ocupa un alto porcentaje de sus páginas.
Los movimientos, con y sin balón, los pases, las salidas a la contra, han sido una constante en esta dos semanas de trabajo, en las que los jugadores se han afanado por asimilar lo que se les va a exigir. Y Marcelino, como así lo ha reconocido públicamente, está muy satisfecho de cómo han ido las cosas.
También hay un apartado para el trabajo específico que debe hacer cada jugador. Los técnicos sevillistas piensan que Kanouté y Navas, por citar un ejemplo claro, no necesitan el mismo tipo de entrenamiento físico y de ahí que uno haga un trabajo bien distinto al otro en este plano. El trabajo individualizado en el plano físico, junto al control del rendimiento, son bazas que juega Marcelino y su cuerpo técnico.
Ahora queda la segunda parte de la pretemporada. Llegarán más partidos, rivales más fuertes, y nuevas sesiones de trabajo para poner al equipo a punto cuando llegue el 18 de agosto y el Sevilla encare su primer partido oficial de la temporada 11/12. Pero, de momento, hay una cosa clara: tiene este equipo muy buena pinta.
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